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Primitivamente el calendario romano constaba de 10 meses; se atribuye a la influencia de los sabinos la introducción del calendario de 12 meses con tres fechas mensuales fijas: Calendas, Nonas e Idus.
Julio César estableció el calendario de 365 días con años bisiestos y Gregorio XIII lo reformó tal y como es hoy.
Las Calendas eran el "día 1" de cada mes. Los días anteriores al día 1 hacian referencia a las Calendas de ese mes. v.g. en un año normal de 365 días: el 1 de Marzo, era las Calendas de Marzo; el 28 de Febrero era el día anterior de Calendas de Marzo; el 27 de Febrero eran 3 días antes de Calendas de Marzo; el 26 de Febrero eran 4 días antes de Calendas de Marzo; el 25 de Febrero eran 5 días antes de Calendas de Marzo; el 24 de Febrero eran 6 días antes de Calendas de Marzo; el 23 de Febrero eran 7 días antes de Calendas de Marzo.
En un año bisiesto; el 29 de Febrero era el día anterior de Calendas de Marzo; el 28 de Febrero eran 3 días antes de Calendas de Marzo; el 27 de Febrero eran 4 días antes de Calendas de Marzo; el 26 de Febrero eran 5 días antes de Calendas de Marzo; el 25 de Febrero eran 6 días antes de Calendas de Marzo; el 24 de Febrero eran "6 BIS días" antes de Calendas de Marzo, en latín: bissextus. Este es el origen del nombre bisiesto en español.
Explicación del porqué.
Se llama año bisiesto a aquél que tiene un día más que los años ordinarios, es decir, que tiene 366 días. El día extra se añade al final de febrero, por lo cual ese mes pasa a tener 29 días.
Este día se añade para corregir el desfase que existe entre la duración real de los años: 365 días y 6 horas aproximadamente. Esto hace que se corrija cada cuatro años (los años múltiplos de cuatro) que se acumulan 24 horas.
La regla completa para los años bisiestos según el calendario Gregoriano es: