|
|
Por ejemplo, esto puede suceder a víctimas de crimen y guerra, cuya idenditad no puede ser reconocida.
Disfrazar la identidad de uno puede también ser por elección, por razones legítimas como la privacidad y, en algunos casos, seguridad personal. Los criminales a menudo prefieren mantener su anonimato, como en el caso de escribir una carta con una amenaza o demanda.
En una gran ciudad existe mayor anonimato que en pequeños poblados. Esto puede ser considerado tanto ventajoso como desventajoso.
Los trabajos anónimos no poseen un autor conocido. Pueden ser el resultado de una tradición folklórica, la difusión oral; o puede tratarse de que la información del autor fue perdida o escondida intencionalmente.