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Militar chileno, con el grado de Capitán General, actualmente en retiro. Comandante en Jefe del Ejército (1973 - 1998). Presidente de la Junta Militar de Gobierno (1973 - 1990). Presidente de Chile desde el 11 de septiembre de 1973 al 11 de marzo de 1990. Ex Senador vitalicio de la República (1998 - 2002).
En una convulsionada situación política interna, el 23 de agosto de 1973 es nombrado Comandante en Jefe del Ejército por el presidente Salvador Allende, líder de la coalición política llamada Unidad Popular, formada por partidos de izquierda. El General Pinochet asumió el poder en un golpe de estado el 11 de septiembre de 1973. Los generales que encabezaron el movimiento utilizaron aviones de guerra para bombardear el Palacio de La Moneda, en el cual se encontraba el Presidente Allende, quien luego de un discurso, se quitó la vida.
Pinochet, en su calidad de presidente de la Junta Militar de Gobierno (formada por él mismo en calidad de Comandante en Jefe del Ejército; por el Almirante José Toribio Merino, Comandante en Jefe de la Armada; por el General del Aire Gustavo Leigh, Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea; y por el General de Carabineros César Mendoza) asumió el poder. A partir de órdenes o bandos dictadas a través de cadena nacional de radio y televisión, proscribió los partidos políticos, disolvió el Congreso, restringió los derechos civiles y políticos, y ordenó la detención de los máximos líderes de la Unidad Popular. Pinochet fue nombrado Presidente por los demás integrantes de la Junta de Gobierno el 17 de diciembre de 1974
A diferencia de la mayor parte de las naciones latinoamericanas, antes del golpe de estado de 1973, Chile tuvo una larga tradición de civilidad democrática y apego al estado de derecho. La intervención militar en asuntos de la política eran muy escasos (por ejemplo, el llamado ruido de sables de 1924).
Una gran parte de la población deseaba una intervención militar para terminar con los problemas causados por las políticas económicas del gobierno de Allende, que había triunfado con sólo el 36% de los votos. Estos planes de gobierno contaron con la oposición del empresariado y los gremios, culminando en una huelga de los dueños del transporte. La política económica del gobierno de Allende, centralmente planificada, involucraba el traspaso a manos del Estado chileno, de la propiedad de muchas compañías claves, especialmente las mineras de capitales estadounidenses. Pinochet prometió y cumplió con el desarrollo de un mercado más abierto: en palabras propias «para hacer a Chile no una nación de proletarios, sino una nación de empresarios».
La violencia del golpe continuó durante el gobierno de Pinochet. Una vez que alcanzó el poder, Pinochet gobernó con mano firme y dura. Los disidentes fueron detenidos, o exiliados por expresarse públicamente en contra de las políticas de Pinochet. La Comisión de Verdad y Reconciliación (conocida también como Comisión Rettig) mencionó 2,095 muertos y 1,102 "detenidos desaparecidos". La tortura fue también una herramienta común usada para combatir la disidencia. Miles de chilenos abandonaron el país para escapar del régimen (exiliados).
Paralelamente a la represión política, existieron profundas reformas económicas, cuyo éxito llevó a hablar del "milagro económico chileno". Para formular su política económica, Pinochet confió en los llamados Chicago boys, economistas entrenados en la Universidad de Chicago y fuertemente influenciados por las políticas monetarias de Milton Friedman.
El 11 de marzo de 1981, tras un plebiscito, se aprobó por amplia mayoría una nueva Constitución, elaborada por una Comisión nombrada por la misma Junta de Gobierno. Entre las disposiciones transitorias de la nueva carta fundamental, se prolongó democráticamente el período presidencial de Augusto Pinochet por otros ocho años.
Desde mayo de 1983, la oposición y los movimientos laborales organizaron demostraciones y huelgas contra el régimen, provocando violentas contrarreacciones de las fuerzas de seguridad. En septiembre de 1986 Pinochet sufrió un fallido intento de asesinato de parte del Frente Patriótico Manuel Rodriguez (FPMR), ideológicamente conectado con el proscrito Partido Comunista de Chile. Pinochet sólo sufrió heridas leves, pero fallecieron 2 guardaespaldas y 4 resultaron gravemente heridos en el atentado terrorista.
De acuerdo a las disposiciones transitorias de la Constitución de 1980, un plebiscito debía ser llevado a cabo en 1988. Pinochet fue oficialmente designado por la Junta Militar como candidato único a la Presidencia para el plebiscito que se llevaría a cabo el 5 de octubre de ese año, por el que se proponía su mantenimiento en el poder desde 1989 hasta diciembre de 1997, es decir, por un nuevo período de 8 años. Los resultados oficiales de la consulta arrojaron un 52,2 por ciento de votos a favor de la opción No frente al 47 por ciento de la opción Sí, tras lo cual, se llamó a un nuevo proceso electoral en 1989. Pinochet dejaría el poder el 11 de marzo de 1990. Permanecería como Comandante en Jefe del Ejército.
Tras las elecciones presidenciales del 14 de diciembre de 1989, en las que resultó elegido el democratacristiano Patricio Aylwin al frente de una amplia coalición opositora, llamada Concertación de Partidos por la Democracia. Con la atención del mundo centrada en el especial caso chileno de transición pacífica a la democracia, Pinochet entregó la presidencia de la nación a Aylwin el 11 de marzo de 1990, aunque siguió en el puesto de Comandante en Jefe del Ejército hasta marzo de 1998, fecha en la que pasó a retiro.
Luego de dejar su cargo en el Ejército, asumió el cargo de Senador Vitalicio, dignidad concedida por la Constitución de 1980 a todos los ex presidentes con al menos seis años en el cargo.
Con ocasión de su viaje a Gran Bretaña para someterse a una cirugía hernial, Pinochet fue arrestado en octubre de 1998, en Londres. La orden de detención, promulgada por el juez español Baltasar Garzón, determinó que Pinochet fuese puesto bajo detención domiciliaria en la clínica donde acababa de ser operado. Los cargos incluían 94 casos de tortura y un caso de conspiración para cometer tortura. Gran Bretaña había firmado recientemente la Convención Internacional contra la Tortura, por lo que todos los cargos eran sobre los últimos 14 meses de su régimen.
Se produjo gran controversia sobre si debía ser llevado a juicio debido a su débil estado de salud y por sus 82 años al momento del arresto. Hubo también ciertas maniobras legales para tratar de prevenir su extradición a España. El gobierno de Chile, bajo el mando de Eduardo Frei Ruiz-Tagle, opositor a Pinochet, se opuso a su arresto, extradición y juicio. El Primer Ministro británico decidió finalmente no autorizar su extradición, esgrimiendo razones políticas, diplomáticas y de derecho internacional. A su regreso a Chile, sin embargo, se había nombrado un juez para investigar un gran número de causas criminales en su contra. Los tribunales competentes lo desaforaron, quitándole su inmunidad parlamentaria y fue procesado. Los casos fueron sobreseídos por la Corte Suprema de Chile por razones médicas (demencia vascular) en julio de 2002. Poco después del veredicto, renunció a su cargo senatorial y actualmente vive retirado de la vida pública.
El pueblo de Chile está dividido entre quienes lo ven como un dictador que terminó con la utopía marxista de Allende y condujo un régimen caracterizado por las torturas, y aquellos que creen que salvó al país del comunismo y lideró la transformación de la economía chilena a la modernidad.