Juego de cartas coleccionables

Existen dos diferencias fundamentales entre los juegos de naipes y los juegos de cartas coleccionables.

Por una parte, en un juego de cartas coleccionables cada jugador participa con su propio mazo de cartas en lugar de emplear un mazo común a todos los jugadores. Además, estos mazos generalmente se personalizan usando cualquiera de las cartas disponibles en el juego, y así los jugadores pueden construir su propio mazo con los personajes y la estrategia que prefieran.

Por otra, los jugadores pueden intercambiar sus cartas como se hace con los cromos o las tarjetas; o incluso pueden comerciar con ellas, igual que se hace con los sellos antiguos. De esa forma, existe un afán de coleccionismo en este tipo de juegos que lleva a muchos jugadores a cambiar o comerciar con sus cartas para obtener esa carta tan rara y valiosa.

Ejemplos de juegos de cartas coleccionables: