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| Table of contents |
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2 LA POESÍA MEDIEVAL POPULAR 3 LA POESÍA MEDIEVAL CULTA |
La Edad Media es el período de tiempo que comprende los siglos V a XV.
En España, se caracteriza por los siguientes rasgos esenciales:
1. La lírica popular
Llamamos así a una variada tradición de canciones que eran cantadas por la población humilde, predominantemente rural, durante el trabajo y en las fiestas. A menudo eran canciones de baile. Muchas de ellas se pusieron por escrito tardíamente, desde fines del siglo XV. Es por ello que uno de sus principales problemas consiste en averiguar hasta qué punto lo conservado refleja lo que realmente cantó el pueblo y hasta dónde intervienieron los poetas cultos al transmitirlo.
Aunque en cada zona de la península esta poesía de tema amoroso presenta sus particularidades, todas ellas comparten las siguientes características:
a) Contenido: la enamorada se lamenta por la pérdida, ausencia o tardanza del amado.
b) Confidente: la muchacha expresa sus lamentos de amor a algo o a alguien: la madre, la hermana, la amiga, las olas del mar, las flores del campo, etc.
c) Motivos comunes: Suelen aparecen situaciones o motivos relacionados con el amor o el encuentro amoroso: el río y las fiestas, como lugar o momento para el encuentro amoroso; la cinta, como símbolo de virginidad, etc.
d) Estructura métrica: Las canciones se suelen adaptar a la estructura paralelística. Ésta consiste en la repetición de los versos, cambiando sólo la palabra de la rima.
Las jarchas
La lírica española es la más antigua de la Europa románica, desde que Samuel Stern descubriera las jarchas (1948) en moaxajas hebreas. Las jarchas eran el cierre de las moaxajas y solían escribirse en dialecto mozárabe -romance- aunque con caracteres árabes o en árabe dialectal.Son composiciones de dos a cuatro versos, generalmente en boca de mujeres que llaman a sus amantes, o confían su pena amorosa a la madre o hermanas.
Las cantigas galaico-portuguesas
Se desarrollaron al Noroeste de la península, en el territorio que hoy es Galicia y Norte de Portugal. Se conservan en el Cancionero de Ajuda, de finales del siglo XIII, y en los cancioneros Colocci-Brancuti o de la Biblioteca Nacional de Lisboa y en el de la Biblioteca Vaticana.
El prólogo del Cancionero Colocci-Brancuti establece cuatro tipos de cantiga: de amigo, de amor, de escarnio y de maldecir. Las cantigas de amigo presentan rasgos comunes con las jarchas: son canciones de mujer que añora a su amante. Destacan las composiciones de romerías o mayos y las que tratan del mar.
Los villancicos
La lírica castellana vive en un estado latente, al menos, hasta mediados del siglo XIV. A partir del siglo XV es más frecuente registrar estribillos o villancicos castellanos. Éstos han llegado hasta nosotros porque fueron incluidos en los grandes Cancioneros de los siglos XV y XVI. El amor y la naturaleza, con sus muchas variaciones, son los temas más frecuentes de estas canciones castellanas.Aparecen como cantares de dos a cuatro versos, que oscilan entre cuatro y diez sílabas, con predominio de hexasílabos, heptasílabos y octosílabos.
2. La épica. Los cantares de gesta.
Entendemos por cantares de gesta una serie de obras en verso que cuentan las hazañas de un héroe nacional.
La poesía épica se encuadra dentro del mester de juglaría. Los cantares de gesta eran recitados de memoria por los juglares que actuaban en las plaza de los pueblos y ciudades, en los castillos o en las estancias de la corte, a cambio de un pago por sus servicios. Sabían danzar, tocar instrumentos, recitar y realizar ejercicios acrobáticos y circenses.
Los cantares de gesta surgieron entre los siglos XII y XIII. Se han conservado muy pocos debido a que su transmisión era oral y no escrita. Además del Poema de Mío de Cid, que se conserva casi completo, nos han llegado fragmentos del Cantar de Roncesvalles y del Cantar de las Mocedades de Rodrigo. De otros cantares de gesta nos han llegado noticias gracias a las crónicas históricas, que los utilizaron como fuente.
Características de los cantares de gesta de nuestra literatura son:
a) Su carácter anónimo.
b) Su gran vitalidad, pues sus temas pervivieron en la literatura posterior (romancero, comedia nacional, drama neoclásico, romántico y moderno, en la lírica, en la novela, etc.)
c) Su realismo, pues se compusieron en fechas cercanas a los hechos que cuentan y apenas aparecen elementos fantásticos.
El Poema de Mío Cid
La obra española más importante (y única completa) de este género es el Poema de Mío Cid, que se conserva en un manuscrito del siglo XIV que parece reproducir otro de 1207, copiado por Per Abbat.
La obra se divide en tres cantares:
El primer cantar trata el destierro del Cid por Alfonso VI, a causa de ciertas intrigas cortesanas. Martín Antolínez logra de dos judíos un préstamo de seiscientos marcos para el Cid, para sus fieles y para mantener a su mujer e hijas en el monasterio de San Pedro de Cardeña. El Campeador conquista Castejón y Alcocer, poblaciones que devuelve a los moros a cambio de un rescate. Cierra el cantar un enfrentamiento con el conde de Barcelona.
El segundo cantar se inicia con el asedio y conquista de Valencia. Álvar Fáñez lleva presentes al rey y le pide que consienta a doña Ximena y a sus hijas salir del monasterio para instalarse en Valencia. El rey Alfonso propone casar las hijas del Cid con Fernán y Diego, infantes de Carrión, a lo que éste accede. Se celebran vistas a orillas del Tajo y bodas con sus fiestas en Valencia.
El cantar tercero se abre con el episodio del león, de carácter novelesco: mientras duerme el Cid, escapa de la red su león, causando el pánico entre los infantes de Carrión, que, tras confirmar su cobardía en la batalla contra el rey Búcar de Marruecos, deciden volver con sus mujeres a sus tierras palentinas. En el robledal de Corpes las golpean y abandonan, por considerarlas impropias de su condición social. El Cid recuerda al rey que, siendo él quien las casó, es suya la afrenta. Alfonso convoca Cortes en Toledo, donde el Cid recobra sus haberes y deja que Pero Bermúdez, Martín Antolínez y Muño Gustioz derroten, respectivamente, a los infantes Fernán y Diego y a su hermano, Asur González. Sus hijas recuperan la honra casándose con los infantes de Navarra y Aragón.
Los versos oscilan entre las tres y las once sílabas, con claro predominio de heptasílabos, octosílabos y hexasílabos, y se organizan en series: tiradas de un número indefinido de versos asonantes entre sí.
Aparecen sistemáticamente a lo largo del poema fórmulas -grupos de palabras que se repiten con ligeras variaciones-. Esto apunta al carácter oral en la transmisión de la obra, ya que facilitaría la improvisación y la memorización de los versos. De entre estas fórmulas destacan la omisión de verbos de decir -dijo, preguntó, respondió...- y los epítetos, adjetivos generalmente aplicados a personas o lugares caracterizados positivamente.
3. El romancero.
Es un conjunto de poemas -romances- que presentan características muy distintas, aunque coinciden en la forma: un número indefinido de octosílabos con rima asonante en los versos pares.
Los más antiguos, que son los que consideramos aquí básicamente, son anónimos y forman lo que llamamos Romancero Viejo.
Aunque la época en que se recoge la inmensa mayoría de los romances es el siglo XVI, las primeras muestras serían del siglo XIV, si no anteriores. Los músicos españoles del Renacimiento utilizaron algunos como texto para sus composiciones.
Su temática y naturaleza son muy variadas. Un grupo importante -acaso el más antiguo- pertenece al género épico y podría derivar de cantares de gesta fragmentados y hoy perdidos en su casi totalidad. Otra parte considerable la forman romances líricos de personajes o situaciones muy diversas.
Por su tema, los romances pueden clasificarse en:
1. Tradicionales: Provienen de un hecho histórico o de los cantares de gesta.
2. Juglarescos: Su origen es diferente de los anteriores.
A. de Tema francés:
a) Carolingios: cuentan las hazañas de Carlomagno y otros personajes de su corte.
b) Bretones: recogen las leyendas del rey Arturo y los caballeros de la Tabla Redonda.
B. Noticieros: Vienen derivados de la convivencia con los árabes y pueden ser fronterizos y moriscos.
C. De invención: Fruto de la imaginación de los autores.
a) Líricos: Tratan el tema amoroso y la expresión de sentimientos. Predomina la descripción y la acción es escasa.
b) Novelescos: Destaca el elemento narrativo, la ficción y el diálogo entre los personajes.
Por su estructura, el romance puede ser:
1. Romance-cuento: relata una historia completa de principio a fin.
2. Romance-escena: se concentra en un momento concreto de la acción.
El siglo XVII admiró estas composiciones y no dudó en imitarlas y revitalizarlas. Autores como Lope de Vega, Góngora o Quevedo escribieron romances al modo de los antiguos, formando lo que hoy consideramos el Romancero nuevo.
1. El mester de clerecía.
A comienzos del siglo XIII, se documentan las primeras formas de una poesía que divulga textos cultos -generalmente de origen latino-. Su estrofa más frecuente es la cuadernavía (cuatro versos de catorce sílabas cada uno que riman entre sí). Estas obras se conocen como Mester de Clerecía (mester significa ‘oficio’ y clerecía indica que sus autores eran clérigos o, al menos, escolares).
Los hitos de esta escuela son:
El Libro de Apolonio.
El Libro de buen amor, de Juan Ruiz, Arcipreste de Hita.
2. Lírica catalano-provenzal.
Surge en el siglo XII en las cortes catalano-provenzales. Es un tipo de poesía refinada, cantada por los trovadores en los palacios y casas señoriales para distraer a los grandes señores. Influye en otros tipos de lírica tradicional de la península mediante la ideología del amor cortés, juego poético en donde se establece un paralelismo entre la relación vasallo-señor feudal y enamorado-dama.
3. Las cantigas galaico-portuguesas.
Como ya se ha dicho, se conservan en el Cancionero de Ajuda, de finales del siglo XIII, y en los cancioneros Colocci-Brancuti o de la Biblioteca Nacional de Lisboa y de la Biblioteca Vaticana.
El prólogo del Cancionero Colocci-Brancuti establece cuatro tipos de cantiga: de amigo, de amor, de escarnio y de maldecir.
Las cantigas de amigo presentan rasgos comunes con las jarchas: son canciones de mujer que añora a su amante. Destacan las composiciones de romerías o mayos y las que tratan del mar.
Las cantigas de amor tienen una temática similar a las de amigo, pero son de mayor elaboración formal.
Más próximas entre sí son las cantigas de escarnio y maldecir. Son composiciones satíricas o de burla y contienen alusiones directas a personas, con nombres propios y hechos concretos, que permiten fecharlas, en ocasiones.
De la segunda mitad del siglo XIII son la mayor parte de los poetas galaico-portugueses: Martín Codax, Ayras Nunez, Nuno Fernandes, Xohan, los reyes Alfonso X el Sabio (español) y el portugués Don Denís.
4. Poesía medieval de Cancioneros (siglos XIV y XV)
Hacia 1350 se constata un cambio importante en la lírica española: la lengua de los autores pasa de ser el gallego-portugués al castellano.
Las estrofas comienzan a definirse y a centrarse en diferentes formas, tomando, como base el verso de ocho sílabas y el de doce.
Los temas de esta poesía derivan, básicamente, de la poesía provenzal de los trovadores occitanos: el amor y sus variaciones. En la Península se añaden algunas características, como las alegorías -personajes basados en ideas abstractas-, los juegos de palabras complejos, la falta de paisaje y de descripción física, la aceptación de la desgracia por parte del amante, etc.
Esta poesía suele recogerse en libros de poemas llamados habitualmente Cancioneros. Destacan tres:
a) El Cancionero de Baena, recopilado hacia mediados del siglo XV para el rey Juan II de Castilla.
b) El Cancionero de Estúñiga, copiado en Italia, en la Corte de Nápoles. Incluye poemas de Juan de Mena o Íñigo López de Mendoza, Marqués de Santillana. y
c) El Cancionero General, recopilado por Hernando del Castillo en Valencia, 1511, donde hay poesías de Fernán Pérez de Guzmán, Jorge Manrique, Florencia Pinar, acaso la primera poetisa española, y los citados más arriba, Juan de Mena e Íñigo López de Mendoza.
Íñigo López de Mendoza, Marqués de Santillana. Es especialmente recordado por sus serranillas, poemitas de arte menor que tratan del encuentro entre un caballero y una campesina. Fue el primer autor que escribió en castellano sonetos, estrofa de origen italiano mal conocida aún en Castilla. Cultivó poemas alegóricos y doctrinales y formó una de las bibliotecas mayores de su época.
Juan de Mena fue amigo del Marqués. Viajó a Italia y fue cronista del rey Juan II de Castilla, a quien dedicó su obra más famosa, Laberinto de Fortuna, poema alegórico en casi trescientas octavas de arte mayor. Se caracteriza por el uso de un lenguaje muy influído por la retórica latina. Podría considerarse una obra enciclopédica ya que introduce muchos de los saberes de su época.
Jorge Manrique. De entre sus poesías, demasiado parecidas a las de cualquier autor de su época, destacan por su originalidad, las Coplas a la muerte de su padre. Esta obra pertenece al género poético de la elegía y es una reflexión sobre la vida, la fama, la fortuna y la muerte con resignación cristiana. Está formada por cuarenta coplas, cada una de las cuales se compone de dos sextillas, coplas manriqueñas o coplas de pie quebrado, cuyo esquema métrico es 8a, 8b, 4c, 8a, 8b, 4c.
En cuanto al contenido, las Coplas forman una elegía por la muerte del padre del autor, don Rodrigo Manrique, donde el poeta se lamenta de la inestabilidad de la fortuna, la fugacidad de las cosas humanas y de la vida, del poder igualatorio de la muerte. La fama es lo único duradero: esta forma de pensar anuncia la llegada del próximo Renacimiento.
Otros temas que aparecen en la obras son:
a) El paso inexorable del tiempo.
b) La vida como camino.
c) La vanidad de las cosas mundanas.
d) El tema del Ubi sunt para evidenciar la fugacidad de la vida.
e) El tema de la fortuna.
f) La descripción de don Rodrigo Manrique.
g) La visión cristiana de la muerte.
h) Los tres tipos de vida: terrenal, de la fama y eterna.
La estructura de las Coplas va de lo general a lo particular:
a) Habla en un sentido general sin aludir a nadie (coplas 1-14).
b) Pone ejemplos de los dicho anteriormente en personas de la época, utilizando el tema clásico del Ubi sunt (coplas 15-24).
c) Se centra por fin en la figura del padre, al que alaba como un ejemplo de virtud (coplas 25-40).
INTRODUCCIÓN
LA POESÍA MEDIEVAL POPULAR
LA POESÍA MEDIEVAL CULTA
Para completar el panorama de la poesía de esta época, podríamos añadir otras obras muy diversas en su forma: desde las Danzas de la muerte hasta la poesía satírica, como las Coplas de Mingo Revulgo o las Coplas de la panadera.