Mozárabe era el cristiano que vivía en los reinos musulmanes de la Península Ibérica en calidad de dimmí, durante el periodo de la Reconquista. Estaban gobernados por magistrados propios y mantenían cierta libertad religiosa, continuando su iglesia el rito mozárabe y la organización de la visigoda. A medida que avanzaban los reinos cristianos o arreciaba la intolerancia en Al-Andalus, fueron reuniéndose con los cristianos del norte, a los que aportaron la herencia de la cultura visigoda y la influencia de la cultura musulmana. Sus artistas desarrollaron un estilo característico destacando el empleo del arco de herradura. Este estilo arquitectónico se desarrolló desde finales del siglo IX a finales del siglo XIII.
Se llama lengua mozárabe a unos dialectos romances que se hablaban en la Península y se desarrollaron bajo el dominio musulmán. No había unidad entre ellos. Los conocemos por las jarchas y moaxajas de los poetas andalusíes que usan estribillos mozárabes y desarrollos en árabe. Se atribuyen al sustrato mozárabe varias de las diferencias entre el valenciano respecto al catalán de Cataluña el portugués respeto el gallego y características de los dialectos sureños del castellano como el panocho o el andaluz.