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El término nihilismo (del latín nihil, el cual significa "no cualquier cosa") fue popularizado por el novelista ruso Ivan Turgenev en su novela Padres e hijos (1861) para describir las visiones de los emergientes intelectuales radicales rusos. Estos consistían principalmente de estudiantes de clase alta quienes habían sido desilucionados con el paso lento del reformismo. El vocero principal de esta nueva filosofía fue D. I. Pisarev (1840-1868), quien articuló un programa de utilitarianismo revolucionario y consideraba a la violencia una herramienta para el cambio social.
La palabra pronto se convirtió en un término de burla para las generaciones más jóvenes y radicales y continúa siendolo en tiempos modernos. Es a menudo utilizado para indicar un grupo o filosofía caracterizado por la falta de sensibilidad moral, creencia en la verdad, belleza, amor o cualquier otro valor y ningún respeto por las convenciones sociales actuales.
Como una filosofía política rusa, marcada por el cuestionamiento de la validez de todas las formas de autoridad y una propención a la destrucción como herramienta primaria de cambio político, el nihilismo encuentra sus raíces en 1817 con la fundación de la primera sociedad política rusa secreta bajo Pavel Pestel. En parte como reacción contra el coronamiento del Nicolás I de Rusia|Zar Nicolás I quien fuera más tarde visto como un absolutista, especialmente luego del comparativamente más abierto reinado del Zar Alejandro I. Más tarde, el anarquía y masón Mikhail Bakunin se hizo nihilista en oposición a la filosofía política de Karl Marx, la cual Bakunin veía que conducía inevitablemente a un estado totalitarista.
La filosofía política nihilista rechaza toda religión y autoridad política, tradiciones sociales y tradiciones morales como opositores a la libertad, el ideal final. En este sentido, puede ser visto como una forma extrema del anarquismo. El estado entonces se convirtió en el enemigo y el enemigo fue atacado ferozmente. Tras ganar popularidad en Rusia, el movimiento se degeneró para convertirse en células terroristas, libres de cualquier filosofía más allá del llamado a la destrucción.
El nihilismo se asemeja mucho al anarquismo, pero existen algunos puntos de diferencia:
Filosofía política