Esta antología poética, que fue el acta de nacimiento del grupo poético, está divida en dos secciones:
- "Los seniors": (Manuel Vázquez Montalbán, Antonio Martínez Sarrión y José María Álvarez
- "La coqueluche": Félix de Azúa, Pere Gimferrer, Vicente Molina Foix, Guillermo Carnero, Ana María Moix y Leopoldo María Panero.
El grupo se caraceriza por:
- absoluta libertad formal;
- escritura automática, técnicas elípticas, de sincopación y de "collage";
- introducción de elementos exóticos, artificiosidad. Influencia de los medios de comunicación y del cine;
- influencia de lo camp, es decir, de la cultura y mitos populares.
Su formación literaria era fundamentalmente extranjera, lo que supuso:
- rechazo de la tradición inmediata española, con las excepciones de Vicente Aleixandre, Luis Cernuda y Jaime Gil de Biedma;
- descubrimiento de los malditos de nuestro idioma: Octavio Paz, Oliverio Girondo, José Lezama Lima;
- magisterio de T. S. Eliot, Ezra Pound, Saint-John Perse, Wallace Stevens y los surrealistas franceses.
Las poéticas incluidas en la antología declaran, sobre todo y ante todo, la primacía del lenguaje y del estilo, y expresan un enorme escepticismo en el valor de la poesía y en el oficio mismo de poeta. "La poesía no vale para nada" es la frase que podría resumir la actitud de este grupo de jóvenes en 1970.