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Geográficamente, la provincia tiene dos partes claramente diferenciadas en dirección Este-Oeste. En la parte Norte Sierra Morena y en la parte Sur las llanuras. Las comarcas que forman cada una de estas dos partes son: Al N. la Sierra Alta, y El Andévalo, que sirve de transición con la parte S., formada por la Tierra Llana, El Condado y la franja litoral de Arenas Gordas.
Huelva comparte con Sevilla el Parque Nacional de Doñana, declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad y una de las mayores reservas biológicas de Europa.
En el aspecto histórico, la provincia de Huelva ha sido asiento de antiguas civilizaciones mediterráneas, debido a las riquezas mineras que atesora esta tierra. Durante la época musulmana se asentaron en ella dos reinos de taifas, con capitalidad en Huelva y en Niebla, conservándose en esta última un extraordinario recinto amurallado.
Con el fin de la reconquista, en el siglo XIII , despues de la toma por Alfonso X el Sabio en 1262 de la ciudad de Niebla, la provincia de Huelva cobra importancia como territorio fronterizo con Portugal, sirviendo de freno a la política expansionista de este país.
A finales del siglo XV, se había desarrollado la vocación marinera de su gente, partiendo de Palos de la Frontera en 1492 la primera expedición colombina que llevó a muchos onubenses a tierras americanas.
Con motivo del traslado del comercio con los territorios americanos a Sevilla y Cádiz, Huelva entra en un periodo de decadencia del que no saldría hasta el siglo XIX, con la explotación intensiva de sus importantes recursos mineros por compañias francesas y sobre todo la británica Matheson and Co. que a partir de 1874 explotó los yacimientos de piritas de hierro y cobre situados en la zona del Andévalo, mayormente en la parte próxima a las poblaciones de Minas de Riotinto, Calañas y Tharsis, perteneciente al municipio de Alosno. No obstante, la cuenca minera sería, durante las primeras décadas del siglo XX, escenario de grandes conflictos sociales y feudo de la explotación británica, lo que hacía que los onubenses vieran como su riqueza minera embarcaba rumbo al extranjero.
Cuando la rentabilidad de las explotaciones bajó, las minas pasaron a manos españolas, pero disminuyó considerablemente el empleo en las mismas, debido a las modernas técnicas de explotación, en unos casos, y al agotamienmto de las explotaciones en otros.
Para mitigar, en parte, el paro generado se creó en los 60 un Polo de Desarrollo que dio lugar a la instalación en Huelva de una importante, aunque altamente contaminante, industria química: refinería de petróleo, fabricas de ácido sulfúrico y fosfórico, abonos, etc. Hay que destacar también el amplio desarrollo agrícola de los últimos tiempos, siendo de destacar el cultivo de la fresa en sus amplias zonas arenosas y que, debido a la benignidad del clima, permite su exportación a los mercados europeos de forma muy temprana. Son tambien importantes las producciones vitivinícolas (Zona del Condado) y madereras, así como la pesca, aunque esta última industria está mayormente monopolizada entre la capital, Ayamonte e Isla Cristina.