Reino de Aragón

El Reino de Aragón nace por la unión de los condados de Aragón, Sobrarbe y Ribagorza en la figura de Ramiro I.

La legitimidad de la nueva dinastía la logran Sancho Ramírez y Pedro I al poner el reino bajo el amparo de la Santa Sede. Así pasó Aragón a formar parte de los estados occidentales.

La proyección de Ramiro I para la reconquista de la tierra llana se vio sobrepasada con creces por sus inmediatos sucesores hasta llegar a formar la Corona de Aragón.